Maestría
Hace un mes mientras actualizaba mi curriculum, no sé qué decir… me estoy cumpliendo varios sueños.
¿Existe algo que nos defina con certeza qué somos?
Regularmente me anticipo, cuando sé que viene una fecha de la cual puedo exprimir palabras escribo antes sobre ella; tengo la sensación de que mediante la palabra puedo ver las cosas antes ¿Será tal vez algo de brujería?
En realidad no creo que vea las cosas antes, pero si puedo ver las cosas DE antes que me han llevado hasta la esperada fecha. Por ejemplo la fecha del 16 de Octubre de 2024, cuando es mi ceremonia de graduación de mi Maestría (me gusta enfatizar MI maestría porque me costó trabajo y es el primer paso para apropiarla). Siempre escribo con mucha melancolía, siento que me escucho decir lo que escribo con los ojos jugando al llanto…
Me gradué, terminé algo que apenas empieza.
En el 2020 apliqué al programa de Maestría en Coreografía de la Palucca Hochschule für Tanz Dresden, mi video de audición lo protagonizó mi familia sentada al rededor de la mesa cuando vivíamos la pandemia. La pandemia nos trajo un poco de algo que nos ha faltado: cercanía.
Nos queremos mucho pero poquito hablamos, o hablamos frases cortas, llamadas de menos de 5 minutos en el teléfono sólo para corroborar que estamos vivos y que los males que nos aquejan nos mantienen todavía andando.
El video fue muy bien recibido, me aceptaron en el programa, pero con el mundo cerrado me quedé en mi casa tomando las clases de Teoría Musical o Análisis de Movimiento Laban en línea, a las 3 de la mañana. Después de dos meses no aguantamos, ni mis maestros ni yo. Y decidimos poner pausa (otra). Me di de baja y me dijeron que guardarían mi lugar para la siguiente generación. El programa corre cada dos años.
Dos años de vivir en Guadalajara. Trabajé cuidando una gata (eran dos pero nos atropellaron a una). Busqué trabajo en la Danza hasta por debajo de las piedras, había muy poco. No conocía a nadie hasta que conocí a Vanessa (la dueña de las gatas), a Emili, a Carlos (con su familia), y al maestro Rafael Carlín. Hubo claro mucha más gente (como Tania e Ilse) quienes fueron un gran soporte para mis ganas de crear y compartir. Conocí mucha gente y salí muchas veces a bailar a la Lupita, embriagado en alcohol que hombres vestidos de luchador (ósea con muy poca ropa) repartían de boca en boca como si aquello del Covid fuera puritito teatro.
De cuidar a la gata y poquitos/bellos encuentros con la Danza pasé por Guadalajara.
En el 2022 me despedí, junté a mis amigos en la casa de la Gata (flowerpot) y con pizza y cerveza les dije que me iba.
Llegué a Alemania hace dos años.
Con mucho orgullo puedo decir que hoy me gradué de una de las mejores universidades de Danza. Colaboré en proyectos muy importantes que me hicieron dudar de todo, principalmente de mi mismo, conocí a personas que me destrozaron y otras más que me construyeron. Recibí varios premios y becas, siempre había soñado con vivir esto: que mi profesión me haga sentir inteligente.
Aprendí que no se trata de entender la Danza, sino a uno mismo a través de ella.
Con mucho amor les comparto que mi proyecto de titulación lo llevé a cabo en colaboración con el Friedland Museum y Grenzdurchgangslager Friedland, el lugar donde las personas que buscan refugio en Alemania llegan. Ahí aprendí que de nada nos sirve la lengua si no la abordamos desde el cuerpo, cada palabra que decía tenía que ser traducida a 5 idiomas; Decidí mejor sólo moverme y en el movimiento me encontré con la mirada de las personas que llegaban a experimentar otros soles, colores, olores, sabores.
Al final de cada sesión, cada uno con su lengua nos dábamos las gracias, a muchos los veía una vez, otros fueron espejo frecuente.
Para celebrar mi graduación me llevé a la feria. Me recordó cuando de niño el mundo era la maravilla de las subidas y bajadas de los juegos, las luces, los churros, los esquites.
Ahorita aquí en la palma de nuestras manos pongo un agradecimiento a todxs con quien he compartido camino.
Muchas Gracias. Thanks. Vielen Dank.
N.